martes, 13 de noviembre de 2007

El día de la desaparición - capítulo 1

Me llamo Lucas tengo 16 años y voy a relatarles la historia de mi hermana Ludmila, es un poco rara pero voy a contarla.
Ella tenía 16 años igual que yo, vivíamos con mi mamá llamada Silvia, mi padre murió hace mucho por un problema cardíaco.
Vivíamos en el barrio de Palermo, en una casa bastante grande.
Todos los sábados íbamos a bailar con mi hermana a New City, que quedaba a diez cuadras de nuestra casa. De esa semana lo que yo recuerdo es que habíamos tratado de convencer a mi mamá para ir a bailar, porque había problemas en el barrio y ella tenía miedo de que nos pasara algo. Finalmente logramos convencerla, después de tanto trabajo.
Era sábado mi hermana paso todo el día viendo que se iba a poner y yo, como siempre, mirando desde mi balcón, los árboles, la gente que pasaba. Pero ese día no era como todos, sentía como que algo iba a pasar y no sabía. Las calles estaban solitarias, ningún alma pasaba por allí, apenas se escuchaba el canto de un pájaro que estaba entre los árboles.
Eran las once y Sebas, un compañero del colegio, nos pasó a buscar para ir al boliche; mi hermana se había vestido con una pollera demasiado corta y una musculosa bastante escotada, ¡¡¡odio que se vista a si!!! Pero bueno, si le decía algo no me iba a ser caso.
Mientras que íbamos al lugar ninguno de los tres dijo nada, era un día demasiado raro. Llegamos y estaban las amigas de mi hermana y los míos. Allí pasamos toda la noche divirtiéndonos. Tipo tres, salimos con mis amigos a tomar algo al bar de la esquina, desde allí vi a mi hermana con una de sus amigas Carla, subirse a un auto. Yo pensé que a dormir a lo de una amiga y que ya le había avisado a mamá, pero lo raro es que no me había dicho nada a mi, a parte ella sabe que yo la cuido mucho. Rápidamente tome mi celular y llame a mi casa para quedarme tranquilo pero no contestaba nadie, y asimilé que por la hora que era mi mamá estaba durmiendo, luego llame a Ludmila al celular pero tampoco contestaba, y cada segundo que pasaba me ponía mas preocupado. Deje a mis amigos y fui a mi casa, al llegar me encontré con toda la casa desordenada, la habitación de mi mamá toda revuelta, era como si hubieran estado buscando algo y no lo encontraran, pero se habían llevado a mi madre.
¡¡¡Yo sabia que iba a pasar algo malo ese día!!! E inmediatamente llame a la policía le conté todo lo que estaba sucediendo y en menos de diez minutos estaban en mi domicilio. Tomaron todas las pistas necesarias, mandaron un grupo de patrulleros a buscar a mi mamá, Ludmila y Carla.
El comisario William me llevo a lo de mis tíos para que descansara y mientras iba al baño escucho que el comisario le decía a mi tío que las tres victimas habían desaparecido por algo que el ya sabia. Al escuchar esa frase “por algo que el ya sabia”, sentí como que un gran frió en el cuerpo.
Dos días después volví a mi casa, seguía todo como aquella noche pero hubo algo que me llamó la atención. En la pared había una mancha de arena o cemento, no me acuerdo, me parece que era cal, la cal es una sustancia blanca, es un oxido de calcio. Y me puse a pensar, tomé con un pañuelo que tenia, un poco de aquel polvo. Y me fui.
A la noche mis tíos se habían ido a una reunión y me habían dejado solo. Fui a buscar aquel pañuelo y empecé a observarlo, subí a la habitación de mis tíos y debajo de la cama había una gran caja que mi tío me había prohibido acercarme a ella, pero yo la abrí y dentro de ella había recuerdos de su niñez, en ese momento sonó el teléfono y la voz de un hombre dijo………………

CONTINUARÁ

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