martes 20 de noviembre de 2007

Crimenes en codigos - capitulo 3

Capítulo 3

A la sazón decidí volver para ver si encontraba más pistas. En camino hacia la casa comencé a cambiar los números por letras como había observado en mi celular y en ese momento algo llamó me atención detrás de cada número casi imperceptible se veían letras. Este fue mi gran comienzo de criptógrafo, me concentré y estuve alrededor de dos horas tratando de descifrar este criptograma hasta que después de varias combinaciones formé lo siguiente: la primera decía así: “en la casa hay un papel, está escondido si lo encontrás te va a ayudar mucho”. La segunda era un poco tramposa dado que decía:”pero lo malo es que hay cuatro papeles escondidos y uno es el correcto.
En aquel momento decidí empezar a buscar por toda la casa. Revolví todo el lugar sin ningún resultado. Decepcionado me senté en un rincón del salón y empecé a observar cada lugar detenidamente si bien estaba todo revuelto me llamó la atención una lámpara que para sorpresa había quedado semiparada y en su base se veía una letra, esta era la Y, este hallazgo me entusiasmó así que me puse a buscar nuevamente, pero sólo encontré la letra H, la cual fue encontrada en un lugar demasiado extraño, dado que se encontraba en el jardín y escondida en el único árbol del lugar. Nuevamente contrariado por mi búsqueda me senté en el jardín y comencé a observar la casa desde afuera para ver si me daba una nueva pista para seguir buscando y fue en ese momento en que miré la entrada al sótano.
Tomé una linterna y bajé sigilosamente las escaleras sentía un escalofrío en todo mi cuerpo mientras bajaba las escaleras, cada ruidito me sobresaltaba la linterna apenas alumbraba ese lugar húmedo, sombrío y lleno de misterio. Cuando llegué al último escalón y encontré el interruptor, encendí la luz y para sorpresa mía la lámpara en un segundo me mostró otra letra, la O e inmediatamente se apagó provocando un chispazo. Salí velozmente del lugar por temor a un incendio, pero sólo fue un susto porque la lamparita sólo se había quemado, pero como yo me sentía tan atemorizado por encontrarme en ese lugar me imaginé cualquier cosa.
Llegado a esta altura y sintiéndome cansado y asustado y atemorizado concluí con mi investigación, dado que veía que no llegaba a ninguna parte por mi estado deplorable del momento. Tomé la decisión de regresar a mi casa.
Estaba llegando cuando veo con sorpresa que se encontraba la policía apuré mi paso y al entrar me encuentro con mi madre que estaba llorando le pregunté que había sucedido y ella me responde con voz entrecortada que mi hermano había desaparecido. Esta nueva situación terminó por desplomarme ya no sabía para donde seguir. Así que resolví…